Fine Art Galleries: Your Majesty The Queen: Carta Cleopatra

                                                         10 de agosto de  30 (A.C.)Mi nombre es Cleopatra Filopator Nea Thea. Fui más conocida simplemente como Cleopatra que proviene del griego antiguo y significa “gloria de su padre”.Nací en Alejandría, Egipto, a principios del año 69 (a.C.) de la unión del faraón reinante Ptolomeo XII y  Cleopatra VI Trifena (también conocida como Cleopatra V).Fui educada por mi tutor Filóstrato, de quien aprendí las artes de la oratoria y filosofía griega. Tuve conocimientos sobre distintas ciencias como la astronomía y la medicina. En mi juventud estudié en el Museion, que incluía la Biblioteca de Alejandría, la cual era maravillosa, un paraíso de la cultura. Desgraciadamente se quemó en la Guerra Alejandrina. Fui políglota, aprendí a hablar varios idiomas  y fui la primera gobernante ptolemaica en aprender el idioma egipcio lo cual me abrió las puertas al pueblo. También hablo etíope, troglodita, árabe arameo, sirio, parto y latín. Para mí, siempre fue importante el conocimiento de todos estos idiomas, debido a que mi meta era restaurar los territorios del norte de África y Asia occidental que una vez pertenecieron a nuestro reino ptolemaico. Soy la última reina del Antiguo Egipto perteneciente a la dinastía Ptolemaica, fundada por Ptolomeo I, uno de los generales de Alejandro Magno. Heredé el trono a la edad de 17 años, esta responsabilidad la tuve que compartir con mi hermano Ptolomeo XIII, quien tenía 12 años y con quien tuve que contraer matrimonio ya que así lo había designado nuestro padre. Nuestro reinado compartido no duró mucho, entre los años 51 y 49 (a.C.). Constantemente nos confrontábamos, cuando Ptolomeo cumplió 15 me expulsó del trono. Poco después llegó Julio César con las guerras civiles de Roma, perseguía a su enemigo Pompeyo. Lo seduje para que me apoyara en contra de mi hermano, y así lo hizo. Poco después, mi hermano murió en la Guerra Alejandrina, al igual que Pompeyo. Mi hermana Arsinoé podía reinar al igual que yo, sin embargo César la llevó a Roma a desfilar como esclava, como símbolo de triunfo sobre Egipto. La vi caminar encadenada, en humillación total junto a otros líderes como Vercingetorix y Juba II. Inmediatamente asumí el trono. Tuve que casarme con mi hermano menor Ptolomeo XIV quien era un niño aún y Julio César se convirtió en mi amante. Tuvimos un hijo a quien llamamos Cesarión. Entre los años 46 al 44 (a.C)Fui a Roma hasta que Julio César fue asesinado. Traté de que Cesarión fuese asignado como heredero, lo cual resultó imposible, Octavio, sobrino de Julio César, que más tarde sería llamado Augusto, subió al poder. Por otra parte, yo necesitaba recuperar mi trono en Egipto, ordené la muerte de mi hermano Ptolomeo XIV.  Debía actuar con mucha cautela e inteligencia sabiendo que la forma para mantener el trono era aliándome a Roma.En la tercera guerra civil de Roma, en el 43-42 (a.C.) me alié con el segundo Triunvirato que sucedía a Julio César, formado por Octavio, Marco Antonio y Lépido. Seduje a Marco Antonio quien fue mi gran amor y con quien tuvimos tres hijos: Tolomeo y los mellizos Alejandro Helios (Sol) y Cleopatra Selene (Luna).Nuestro destino sería fatal. Impusimos nuestra fuerza en Oriente creando un nuevo reino helenístico capaz de conquistar Armenia en el año 34 (a.C.). Marco Antonio estuvo casado con Octavia, hermana de Octavio. Cuando Marco Antonio se divorció de ella el triunvirato con su cuñado Augusto Octavio también se rompió, fue entonces cuando estalló la Guerra Ptolemaica (32-30 a. C.), la cual hizo a Augusto llevar a Egipto en contra de Antonio, sabiendo que no había manera de ganar esta guerra. El enfrentamiento definitivo tuvo lugar en la batalla naval de Actium (31 a.C), en la cual la flota de Antonio fue derrotada fácilmente al abandonarle los egipcios. Augusto había logrado tanto poder sobre ellos que se pusieron en nuestra contra. Perdíamos demasiado, grandes territorios pasaban a ser parte de los romanos. Marco Antonio consiguió huir y refugiarse conmigo en Alejandría, inmerso en una depresión, el hombre alegre y fuerte que había sido se convirtió en una persona amarga y hasta insegura. Octavio, quien quería seguir ampliando su territorio necesitaba preparar tropas, y eso requería de fondos. Los tesoros, las reservas se encontraban en Egipto. Mientras tanto Marco Antonio se hizo construir una mansión a la cual se le puso el nombre de Timoneion y yo me hice construir mi mausoleo en el cual guardaba los tesoros más preciados, junto a ellos combustible que haría reducir  todo a cenizas, con mi cadáver adentro en caso de que el enemigo ataque.Octavio no hacía más que manipularnos de la manera más vil e ingeniosa. Generó tensión entre nosotros como pareja, en repetidas ocasiones me ofreció el trono, siempre y cuando yo lo apoyara. Ignoraba a Marco Antonio.Cuando las tropas de Octavio Augusto tomaron Alejandría, nuestra ciudad, hicieron creer a Marco Antonio que yo había muerto y se suicidó. Cuando recibí la noticia, logré reunirnos por última vez y murió en mis brazos. Realmente lo había amado. Para mí era muy claro lo que Octavio Augusto quería hacer conmigo: mostrarme como prisionera y esclava en el desfile de los festejos de triunfo, una humillación terrible.Mi decisión está tomada, tengo 39 años, es el año 30; recuerdo a mi hermana desfilando como esclava en Roma hace quince años, mi destino no será el mismo. Moriré con honor, como la reina que soy. Estoy encerrada ya en mi mausoleo donde he escrito una carta a Octavio pidiéndole que mantenga mi cuerpo junto al de Marco Antonio después de mi muerte. He vestido con mis galas reales después de cumplir mi ritual de belleza, me he dado un último baño en leche de burra mezclada con miel, después, de colocarme mi crema de pulpa de albaricoque en los ojos me he pintado los párpados de color verde y me he puesto mis pestañas postizas. Los labios me los he acentuado de carmín y en azul las venas de mi frente y mis manos.Mis dos sirvientas me acompañan mientras esperamos el sueño eterno. El veneno del áspid, por el cual me dejé picar, pronto hará efecto. Cleopatra
Carta Cleopatra

 

10 de agosto de 30 (A.C.) 

Mi nombre es Cleopatra Filopator Nea Thea. Fui más conocida simplemente como Cleopatra que proviene del griego antiguo y significa “gloria de su padre”. 

Nací en Alejandría, Egipto, a principios del año 69 (a.C.) de la unión del faraón reinante Ptolomeo XII y Cleopatra VI Trifena (también conocida como Cleopatra V). 

Fui educada por mi tutor Filóstrato, de quien aprendí las artes de la oratoria y filosofía griega. Tuve conocimientos sobre distintas ciencias como la astronomía y la medicina. En mi juventud estudié en el Museion, que incluía la Biblioteca de Alejandría, la cual era maravillosa, un paraíso de la cultura. Desgraciadamente se quemó en la Guerra Alejandrina. Fui políglota, aprendí a hablar varios idiomas y fui la primera gobernante ptolemaica en aprender el idioma egipcio lo cual me abrió las puertas al pueblo. También hablo etíope, troglodita, árabe arameo, sirio, parto y latín. Para mí, siempre fue importante el conocimiento de todos estos idiomas, debido a que mi meta era restaurar los territorios del norte de África y Asia occidental que una vez pertenecieron a nuestro reino ptolemaico.  

Soy la última reina del Antiguo Egipto perteneciente a la dinastía Ptolemaica, fundada por Ptolomeo I, uno de los generales de Alejandro Magno. Heredé el trono a la edad de 17 años, esta responsabilidad la tuve que compartir con mi hermano Ptolomeo XIII, quien tenía 12 años y con quien tuve que contraer matrimonio ya que así lo había designado nuestro padre. Nuestro reinado compartido no duró mucho, entre los años 51 y 49 (a.C.). Constantemente nos confrontábamos, cuando Ptolomeo cumplió 15 me expulsó del trono. Poco después llegó Julio César con las guerras civiles de Roma, perseguía a su enemigo Pompeyo. Lo seduje para que me apoyara en contra de mi hermano, y así lo hizo. Poco después, mi hermano murió en la Guerra Alejandrina, al igual que Pompeyo. Mi hermana Arsinoé podía reinar al igual que yo, sin embargo César la llevó a Roma a desfilar como esclava, como símbolo de triunfo sobre Egipto. La vi caminar encadenada, en humillación total junto a otros líderes como Vercingetorix y Juba II. Inmediatamente asumí el trono. Tuve que casarme con mi hermano menor Ptolomeo XIV quien era un niño aún y Julio César se convirtió en mi amante. Tuvimos un hijo a quien llamamos Cesarión. Entre los años 46 al 44 (a.C)Fui a Roma hasta que Julio César fue asesinado. Traté de que Cesarión fuese asignado como heredero, lo cual resultó imposible, Octavio, sobrino de Julio César, que más tarde sería llamado Augusto, subió al poder. Por otra parte, yo necesitaba recuperar mi trono en Egipto, ordené la muerte de mi hermano Ptolomeo XIV. Debía actuar con mucha cautela e inteligencia sabiendo que la forma para mantener el trono era aliándome a Roma. 

En la tercera guerra civil de Roma, en el 43-42 (a.C.) me alié con el segundo Triunvirato que sucedía a Julio César, formado por Octavio, Marco Antonio y Lépido. Seduje a Marco Antonio quien fue mi gran amor y con quien tuvimos tres hijos: Tolomeo y los mellizos Alejandro Helios (Sol) y Cleopatra Selene (Luna). 

Nuestro destino sería fatal. Impusimos nuestra fuerza en Oriente creando un nuevo reino helenístico capaz de conquistar Armenia en el año 34 (a.C.). Marco Antonio estuvo casado con Octavia, hermana de Octavio. Cuando Marco Antonio se divorció de ella el triunvirato con su cuñado Augusto Octavio también se rompió, fue entonces cuando estalló la Guerra Ptolemaica (32-30 a. C.), la cual hizo a Augusto llevar a Egipto en contra de Antonio, sabiendo que no había manera de ganar esta guerra. El enfrentamiento definitivo tuvo lugar en la batalla naval de Actium (31 a.C), en la cual la flota de Antonio fue derrotada fácilmente al abandonarle los egipcios. Augusto había logrado tanto poder sobre ellos que se pusieron en nuestra contra. Perdíamos demasiado, grandes territorios pasaban a ser parte de los romanos. Marco Antonio consiguió huir y refugiarse conmigo en Alejandría, inmerso en una depresión, el hombre alegre y fuerte que había sido se convirtió en una persona amarga y hasta insegura.  

Octavio, quien quería seguir ampliando su territorio necesitaba preparar tropas, y eso requería de fondos. Los tesoros, las reservas se encontraban en Egipto. Mientras tanto Marco Antonio se hizo construir una mansión a la cual se le puso el nombre de Timoneion y yo me hice construir mi mausoleo en el cual guardaba los tesoros más preciados, junto a ellos combustible que haría reducir todo a cenizas, con mi cadáver adentro en caso de que el enemigo ataque. 

Octavio no hacía más que manipularnos de la manera más vil e ingeniosa. Generó tensión entre nosotros como pareja, en repetidas ocasiones me ofreció el trono, siempre y cuando yo lo apoyara. Ignoraba a Marco Antonio. 

Cuando las tropas de Octavio Augusto tomaron Alejandría, nuestra ciudad, hicieron creer a Marco Antonio que yo había muerto y se suicidó. Cuando recibí la noticia, logré reunirnos por última vez y murió en mis brazos. Realmente lo había amado.  

Para mí era muy claro lo que Octavio Augusto quería hacer conmigo: mostrarme como prisionera y esclava en el desfile de los festejos de triunfo, una humillación terrible. 

Mi decisión está tomada, tengo 39 años, es el año 30; recuerdo a mi hermana desfilando como esclava en Roma hace quince años, mi destino no será el mismo. Moriré con honor, como la reina que soy.  

Estoy encerrada ya en mi mausoleo donde he escrito una carta a Octavio pidiéndole que mantenga mi cuerpo junto al de Marco Antonio después de mi muerte. He vestido con mis galas reales después de cumplir mi ritual de belleza, me he dado un último baño en leche de burra mezclada con miel, después, de colocarme mi crema de pulpa de albaricoque en los ojos me he pintado los párpados de color verde y me he puesto mis pestañas postizas. Los labios me los he acentuado de carmín y en azul las venas de mi frente y mis manos. 

Mis dos sirvientas me acompañan mientras esperamos el sueño eterno.  

El veneno del áspid, por el cual me dejé picar, pronto hará efecto.  

Cleopatra